Para ir de fracciones a chances, primero se invierte el lugar de los números: en lugar de 1/6 quedara 6/1. Luego, al total se le resta la posibilidad elegida: 6-1: 5. Así, el producto final para las chances es de 5:1.
Veamos ahora qué sucede con un ejemplo más complejo. Entiéndase, la técnica es la misma, lo que se dificulta son las cuentas que hay que sacar. Supongamos que en una mesa de ruleta coloco plenos a los siguientes números: 1-2-5-8-13-20-29. ¿Cuál será el resultado de cada uno de los ítems de los juegos de poker?
Comencemos por las fracciones; todos los eventos posibles son 37 (no olvidar incluir al cero) y los apostados son en total 7. Ergo, en fracciones da 7/37.
Segundo paso, pasarlo a porcentajes:
37- es a -7
Lo mismo que 100 es a x = 100 pon7 dividido 37 = 18,91% Finalmente, obtenemos las chances:
1. Se invierten los valores de las fracciones: 37/7.
2. Resto al denominador (37) el valor del numerador (7): 30/7.
3. Acá, bien podría darse por terminado el ejercicio, pero lo ideal es reducir siempre el denominador a 1. Simplemente hay que dividirlos. En definitiva, chances de 3017 equivalen a 4,3/1.
Interesante. Pero ¿cuál es el sentido de expresar estas posibilidades en chances? Dicho de otra manera, ¿cómo se leen las chances? Habiendo jugado 7 plenos en la ruleta, las chances nos dicen que por cada 4,3 veces que gane el casino, a nosotros nos tocará ganar 1.



